En medio de un mundo cada vez más fragmentado, donde la política internacional vuelve a organizarse en torno a rivalidades geopolíticas y tensiones comerciales, un acuerdo largamente esperado comienza a abrirse paso. Tras la ratificación parlamentaria del Acuerdo Interino de Comercio (ITA) por parte de Uruguay, Argentina y Brasil –Paraguay próximos a hacerlo— el acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur parece finalmente encaminarse hacia su aplicación provisional. A esto se suma la confirmación de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, de avanzar en ese camino, tal como había autorizado el Consejo de la Unión Europea al habilitar su firma. Si los calendarios institucionales siguen su curso, el acuerdo podría empezar a aplicarse provisionalmente en el mes de mayo. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Live Nation alcanza un acuerdo con el Departamento de Justicia para poner fin al juicio antimonopolio Anthropic demanda al Gobierno de Estados Unidos por vetarla para contratos de defensa