El documento que en un primer momento más llamó la atención de la última desclasificación de archivos del millonario pederasta fue uno de agosto pasado, y contenía una lista de acusaciones al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, por agresión sexual a menores, recibidas por el FBI y no verificadas. La fiscal general, Pam Bondi, las despachó como “infundadas y falsas”. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Cuba abate a cuatro tripulantes de una lancha rápida civil de Estados Unidos Hallado muerto en Buffalo un refugiado casi ciego al que la Patrulla Fronteriza abandonó a su suerte tras ponerlo en libertad