Como ciudadano que ha dedicado su vida al servicio público y que hoy padece el rigor del destierro, me dirijo al país en que nací y a la comunidad internacional, para fijar una posición inquebrantable ante la última maniobra de la ilegítima Asamblea Nacional: pretender disfrazar de “reconciliación” lo que no es más que un espectáculo de humillación pública maliciosa y cuidadosamente montado. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Vilajoana: "Mienten cuando dicen que la cubierta estará en tres meses" El estadounidense Mike Fincke es el astronauta enfermo que causó la primera evacuación médica en el espacio