El terremoto político que ha provocado en Francia la muerte de Quentin Deranque, el joven miembro de un grupo extrema derecha que falleció el pasado sábado en Lyon tras recibir una paliza por parte de militantes de ultraizquierda, adquiere ya una dimensión internacional. El ministro de Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, ha convocado al embajador de EEUU en París, Charles Kushner, por sus declaraciones tras la muerte de Deranque.

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Publicado por:​EL PAÍS Edición América: el periódico global

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