Irán ha condenado a morir en la horca al menos a 26 de las decenas de miles de personas detenidas en la última oleada de protestas contra la República Islámica, en la que murieron más de 7.000 iraníes, según cálculos provisionales de distintas ONG. La información sobre esas condenas a muerte ya dictadas la ha proporcionado en un comunicado una organización iraní basada en Noruega, Iran Human Rights (IHR), que monitorea la aplicación de la pena capital en el país asiático y cuyas cifras han sido avaladas en el pasado por Naciones Unidas. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Trump promete 10.000 millones de dólares para la reconstrucción de Gaza Virginia Giuffre, la única víctima identificada del expríncipe Andrés