Israel celebra elecciones legislativas en octubre. Con la coalición del primer ministro Benjamín Netanyahu peor parada en los sondeos que la oposición, los socios ultranacionalistas que sueñan con el Gran Israel temen el fin del “milagro” colonizador, como lo definió una de sus ministras, Orit Strock, en un encuentro a puerta cerrada con colonos el año pasado. “Me siento”, decía, “como alguien que se detiene en un semáforo y de repente la luz está en verde”. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Twiggy, la icónica modelo de los sesenta, recuerda lo peor de aquellos años: “No todo fue mágico: estaba la guerra de Vietnam y la gente moría por sobredosis” Irán anuncia un “entendimiento” con Estados Unidos en las negociaciones para un acuerdo nuclear