La presión de Estados Unidos contra las redes de narcotráfico que operan desde Costa Rica alcanzó al fútbol con la captura, este miércoles, de Wilder Eusse Osorio, presidente del club Municipal Liberia de la liga mayor del país centroamericano. Se le acusa de integrar una banda cuyas operaciones estaban, desde tiempo atrás, en la mira de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés). El equipo es dirigido por el exjugador paraguayo José Saturnino Cardozo, de amplia carrera deportiva en México como delantero y director técnico. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Mbappé: "Es súper fácil jugar con Olise, siempre con la cabeza alta, sólo hay que ofrecerle soluciones" El trasiego de barcos en Ormuz apunta a una rápida reapertura tras el acuerdo