No todo se tiñó de decepción en el Mercedes-Benz Arena. Abrazada al cartel de candidata al título en el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá, a España se le atragantó Cabo Verde, un rival que pintaba demasiado asequible. Y las estimaciones no parecían ir de sobradas: la selección africana llegaba a su estreno mundialista con un portero de 40 años (Vozinha), un central contactado por LinkedIn (Lopes) y un delantero centro que sumaba un solo gol en las dos últimas campañas (Livramento). Sin embargo, ni los flojos rendimientos individuales ni las malas decisiones tácticas han borrado la autoestima de un equipo español (auto) llamado a tocar el cielo en Nueva York el próximo 19 de julio. Si no, que se lo pregunten a Lamine Yamal: “Sabemos que esto es una competición larga y que el objetivo aún está lejos, seguiremos trabajando y todo saldrá como lo deseamos. No dudéis”. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Portada MD Gipuzkoa 16 junio 2026 SpaceX llega a superar en capitalización a Amazon y Microsoft, y anuncia la compra de Cursor por 60.000 millones