Bahía de Huatulco, Oaxaca, en marzo de 2025.

Bajo el mar de la costa de Huatulco, en Oaxaca, descansan instrumentos científicos con una meta ambiciosa: anticipar terremotos y tsunamis antes de que ocurran y entender cómo se forman. El proyecto, resultado de la colaboración entre instituciones mexicanas y japonesas, busca convertir esta región del Pacífico mexicano (una de las zonas sísmicas más activas del planeta) en un laboratorio natural que permita mejorar los sistemas de alerta temprana.

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Publicado por:​EL PAÍS Edición América: el periódico global

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