El Papa no se ha andado con rodeos y en su primer discurso en España este sábado, nada más aterrizar en Madrid, ha afrontado de lleno las cuestiones que más le preocupan: el riesgo de la polarización, la deriva populista y la amenaza de la extrema derecha. Sin mencionarla expresamente, pero con palabras contundentes en defensa de una sociedad abierta, plural y volcada en la educación pública. Ha invitado a “apreciar la complejidad y estudiarla, aprender a no negarla y vivirla como una bendición, huir de esos enfoques identitarios que parecen aclararlo todo, pero que pueblan el mundo de fantasmas y enemigos”. Ha llamado claramente a abandonar “las armas y los muros”. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Starmer acusa al vicepresidente de Estados Unidos de “interferir en la democracia” británica con la muerte de Henry Nowak Alta carga impositiva, mayor desafío de la aviación en Latinoamérica