Un juez estadounidense desestimó este viernes una acusación formal contra el migrante salvadoreño Kilmar Abrego, al determinar que la Administración Trump no lo habría procesado de no haber impugnado su deportación. El juez federal de distrito Waverly Crenshaw, en Nashville (Tennessee), escribió que el Departamento de Justicia (DOJ) solo reabrió su investigación sobre contrabando de personas después de que Abrego presentara su demanda por haber sido deportado por error a El Salvador. “El tribunal no llega a su conclusión a la ligera”, escribió Crenshaw. “La prueba objetiva en este caso demuestra que, de no haber sido por la demanda exitosa de Abrego impugnando su expulsión a El Salvador, el Gobierno no habría iniciado este proceso penal”. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Clausurada en Puebla la Clínica Detox tras la muerte de Blanca Adriana Vázquez, clienta de una liposucción La familia de Alex Saab abandona Venezuela