Al Real Madrid hace tiempo que no le queda ya nada salvo aguardar las novedades de la temporada que viene, y sin embargo se despabiló en el Sánchez Pizjuán, donde lo recibió el Sevilla aún temblando por dónde podría pillarle ese próximo curso, pero con la confianza que le otorgaba llegar después de encadenar tres victorias seguidas en el momento de mayor pánico. Con Mbappé de nuevo como titular tras su arremetida contra Arbeloa, el partido fue de Vinicius, que no atinó en el regate, pero repartió ocasiones y embocó con precisión el gol que, pese a derrotar al equipo de Luis García Plaza, no pesó en su destino. Las combinaciones del resto de los partidos certificaron otra temporada del Sevilla en Primera a falta de una jornada. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Leila Guerriero gana el Premio Strega Europeo 2026 con ‘La llamada’ Sheinbaum hace una nueva defensa de la soberanía: “Aquí no mandan intereses extranjeros”