Los países que formaron parte de la URSS o se hallaron bajo su órbita —y actualmente son miembros de la OTAN—, así como los escandinavos e Islandia, se han aliado para hacer un frente común casi dos meses antes de la cumbre de la Alianza en Ankara (Turquía) para exigir a los miembros un aumento de su aportación en gasto militar y así contrarrestar los berrinches de Estados Unidos. “Necesitamos incrementar la contribución de los aliados europeos a la Alianza y desarrollar conjuntamente una sólida base militar e industrial transatlántica”, afirmó el presidente de Rumania, Nicusor Dan, en el palacio Cotroceni de Bucarest, sede de la Presidencia, al inicio de la cumbre del formato Bucarest 9 (B9) celebrada este miércoles bajo el lema Delivering More for Transalantic Security (Dar más por la seguridad transatlántica”).

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Publicado por:​EL PAÍS Edición América: el periódico global

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