Fuera de la Champions, el Barcelona dejó claro en Getafe que no quiere que se le escape la Liga. No era momento para distracciones tras el empate del Real Madrid en La Cartuja ni para lamentos por la lesión de Lamine Yamal. Y el Barça se mostró concentrado y efectivo en el Coliseum, justamente virtudes de las que presume el equipo de Bordalás, superado en el área de Joan García e incapaz de frenar dos contraataques letales de los azulgranas resueltos por Fermín y Rashford. El Barcelona tiene cada vez más lejos al Real Madrid en el retrovisor —11 puntos— y Flick comienza a acercarse a su segunda Liga en el banquillo azulgrana. Si el Barça gana el próximo sábado a las 21.00 en su visita a Osasuna y el Madrid no vence el domingo a la misma hora en campo del Espanyol, los barcelonistas serán campeones. Ya no cuentan con Lamine, pero tienen a Pedri. Y Pedri es mucho. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas El Gobierno asegura que los dos agentes de la CIA entraron al país con pasaporte diplomático y como turista Palestina celebra unas elecciones locales que excluyen a Hamás y devuelven las urnas a un municipio de Gaza tras 20 años