La “infiltración táctica” arranca temprano y con el cielo despejado, cuando una veintena de helicópteros de combate empiezan a despegar de la base aérea francesa de Chaumont, en el Alto Marne, en el este del país. En la operación participan 400 militares, 60 de ellos españoles, que aportan seis aeronaves. Como ocurre en una guerra de verdad, se les ha informado de la misión poco antes: tienen que localizar las posiciones enemigas y neutralizarlas con drones guiados desde las aeronaves. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas De Robert de Niro a Jane Fonda, Kristen Stewart y Pedro Pascal: 4.000 artistas se oponen a la fusión de Warner y Paramount Rayo – Espanyol , en imágenes