El Gobierno de México, que encabeza Claudia Sheinbaum, finalmente decidió sumarse al bloque de corrientes políticas progresistas que impulsan Pedro Sánchez, desde España, y Lula da Silva, desde Brasil. La que acaba de verificarse en Barcelona no es una alianza específicamente iberoamericana, ya que además de líderes de Portugal, Colombia, Uruguay y Chile, intervinieron allí Cyril Ramaphosa de Sudáfrica, el gobernador de Minnesota, Tim Waltz y hasta representantes de las izquierdas de los países bálticos. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas El músico D4VD, acusado formalmente por la Fiscalía del asesinato de una adolescente a la que ocultó en su maletero Una empresa respaldada por Washington compra la única compañía que produce tierras raras en Brasil