El escándalo del Banco Master en Brasil, un monumental fraude con tentáculos que amenazan a buena parte de la élite política y económica del país, empieza a arañar la imagen del juez del Tribunal Supremo Alexandre de Moraes. En los últimos años, se convirtió en símbolo de la defensa de la democracia por su mano dura contra el bolsonarismo: llevó a la cárcel a cientos de golpistas y fue clave en la salvaguarda de las instituciones. Pero en los últimos meses, su peligrosa cercanía al caso Master amenaza con apagar su brillo. En los últimos dos años, el bufete de abogados que lidera su esposa, Viviane Barci de Moraes, recibió más de 80 millones de reales (casi 16 millones de dólares) para defender al controvertido banco. Es mucho más de lo que el Master pagó a los más de 60 despachos que contrató el año pasado, según publica la prensa local.

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Publicado por:​EL PAÍS Edición América: el periódico global

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