El 24 de junio de 2015 algo cambió en el parque nacional de Kibali (Uganda), hogar de los Ngogo, la mayor comunidad de chimpancés de África. “Fue cuando vimos el primer caso de individuos de diferentes vecindarios del grupo tratándose como extraños”, cuenta Aaron Sandel, primatólogo de la Universidad de Texas en Austin (Estados Unidos) y primer autor de un estudio publicado en Science que muestra cómo desde dentro de un colectivo que lleva años de convivencia pacífica puede surgir primero la polarización, después la división y, finalmente, la violencia y la guerra. Desde aquel verano, la comunidad de Ngogo se ha partido en dos y los ataques letales, también a las crías, han acabado con decenas de muertos. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Última hora de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán, en directo | Las negociaciones directas entre Israel y Líbano comenzarán la próxima semana en Estados Unidos Inglaterra completa su plan de amistosos previo al Mundial