En medio del escándalo Epstein y sus mil derivadas, escasean los testimonios de primera mano. Por eso el de la brasileña Amanda Ungaro resulta especialmente interesante y relevante. Cuando era una adolescente de 17 años, una aspirante más a emprender una carrera internacional en las pasarelas, hizo un viaje París-Nueva York en el avión privado del pederasta Jeffrey Epstein, apodado como Lolita Express. “Había como unas 30 chicas en el avión. Me pareció muy raro. Parecían más estudiantes que modelos, no tenían el perfil de las modelos”, ha contado Ungaro en una entrevista con el diario O Globo. Muchas tenían entre 14 y 15 años, según el periódico carioca. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Meloni fuerza la dimisión de una ministra que se negaba a renunciar Meta y YouTube pierden el juicio sobre la adicción de los menores a redes sociales y son declaradas “negligentes”