Cuando reciba el alta hospitalaria, el expresidente de Brasil Jair Bolsonaro, golpista convicto, regresará a casa, para recuperarse en familia mientras cumple condena. El juez Alexandre de Moraes, del Tribunal Supremo, le ha concedido este martes el arresto domiciliario por un plazo de por 90 días, entre otras condiciones. Bolsonaro lleva 11 días ingresado en un hospital privado de Brasilia, aquejado de una pulmonía aguda, y acaba de cumplir 71 años. La decisión que flexibiliza su régimen penitenciario era esperada porque su ingreso en cuidados intensivos elevó la preocupación por su salud y multiplicó las voces en defensa de este cambio. Y el lunes la Fiscalía se pronunció a favor de la domiciliaria. De todos modos, el juez solo ha asumido parcialmente el parecer del Ministerio Público. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Los socialdemócratas ganan las elecciones en Dinamarca impulsados por la resistencia a Trump, según los sondeos a pie de urna La BBC estrena nuevo director general en medio del pulso con Donald Trump