Un amigo de Donald Trump inmerso en una batalla legal con su exmujer pidió a la policía migratoria, la misma que desde hace un año ha emprendido una cacería de extranjeros en EE UU, que detuviese a la madre de su hijo, con la que no se ponía de acuerdo sobre la custodia del menor. Lo peor de la historia no es el amiguismo —Trump ha nombrado a varios íntimos en importantes puestos de la Administración, también a dos de sus consuegros—, sino que un oficial del ICE se mostrase dispuesto a hacerlo. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Silvio Rodríguez recibe el fusil AKM que pidió para defender a Cuba si “se lanza” Estados Unidos El Celta condena el lanzamiento de bengalas de su afición en el estadio del Lyon