Estados Unidos ha golpeado a Irán donde más le duele. Este viernes, Donald Trump ha anunciado el bombardeo de objetivos militares en la isla de Jarg, la principal terminal petrolera iraní y por la que pasa el 90% de las exportaciones de crudo de la República Islámica. Ese ataque, una represalia directa a las medidas de Teherán para bloquear el estratégico estrecho de Ormuz, representa una escalada en la guerra de Oriente Próximo. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Milei se reúne con Abascal en Madrid vestido con un mono de trabajo de la petrolífera argentina YPF