Después de mes y medio de negarlo o definirlo oficialmente como “rumor”, “chisme”, “especulación” o “chanchullo”, el Gobierno cubano admite que está negociando con Donald Trump y Marco Rubio. Lo admite con la opacidad de siempre, sin dar detalles y bajo la misma retórica continuista y triunfalista, esta vez coronada por una frase que sintetiza el testimonio casi teológico de quien no tiene otra opción que ceder: “Pero la culpa es del bloqueo”.

Seguir leyendo

Publicado por:​EL PAÍS Edición América: el periódico global

Por alerta