Cuando alguien famoso sale a desmentir una información que considera falsa, a menudo, el remedio es peor que la enfermedad. Sin embargo, a veces es inevitable, debido a lo flagrante del caso. Eso le ha ocurrido a la actriz Daryl Hannah, de 65 años, que, harta de que su imagen pública y sus romances de juventud hayan sido puestos en la palestra recientemente, ha alzado la voz. La intérprete de Splash o Kill Bill ha escrito una columna de opinión en el diario The New York Times en la que critica abiertamente la imagen de villana que se da de ella en la reciente serie Love Story. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas El petróleo se dispara un 10% y se acerca a los 100 dólares Estados Unidos pone en la mira de la justicia a autoridades y entidades del régimen cubano