Alguna prensa británica lo ha bautizado como el “momento Love Actually” de Keir Starmer, aquella escena de la comedia romántica de obligatoria reposición cada Navidad en la que el primer ministro británico, representado por Hugh Grant, planta cara en una rueda de prensa, para regocijo de sus asesores, los periodistas y el público, al matonismo del presidente estadounidense, que reacciona con desagradable sorpresa ante la rebelión de su tradicional aliado. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Cuba detiene a un grupo de panameños por realizar pintadas críticas contra el Gobierno La policía investiga si el tiroteo en un bar de Austin está relacionado con el ataque a Irán