La fina línea entre el derecho a la intimidad y el hecho de ser un personaje público, del que se difunde información al ser relevante, es siempre compleja, tanto que en ocasiones los tribunales han de tomar decisiones al respecto. Eso es lo que busca ahora Justin Timberlake. El cantante y actor ha exigido, y lo ha hecho ante un juez, que no se difundan los vídeos de su detención en verano de 2024, cuando la policía de un pueblo costero de Nueva York le arrestó por conducir borracho. Por el momento, parece que ha llegado a un acuerdo con la villa de Sag Harbor al respecto. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Última hora del ataque de EE UU e Israel contra Irán, en directo | Trump anuncia que cortará todo el comercio con España por ser un aliado “terrible” Rodrygo, sexta rotura de ligamento cruzado en la plantilla de Real Madrid desde 2023