El Martínez Valero vivió una de esas tardes en las que el fútbol se desborda y ya no cabe en el guion. Empataron a dos el Elche CF y el RCD Espanyol, pero el resultado es apenas una cifra para explicar un partido que fue angustia, orgullo, polémica y redención en diez minutos finales que parecieron una vida entera. Publicado por:Marca – Diario online líder en información deportiva Navegación de entradas Las dos opciones que ofrece la ATP a los tenistas para escapar de Dubái El Dépor se apunta a una remontada para soñar aún más