Militares ucranios entrenan con un tanque europeo Leopard 2A4 en la base militar española de San Gregorio, en Zaragoza, en 2023.

La Administración de Donald Trump presiona a los países europeos para que aumenten su gasto en defensa y sean más autónomos. Sin embargo, no le gusta la nueva directiva europea —prevista para el tercer trimestre de 2026— que quiere dar prioridad a la compra de armas europeas y a la industria de defensa de Europa. Una regulación que se ha cocinado en un momento clave del divorcio de la UE con Estados Unidos, de las andanadas expansionistas de Trump y del temor de Europa a quedarse sin el paraguas de seguridad de Washington, que se ha convertido, cuando menos, en un aliado poco fiable. EE UU ha amenazado a la UE con represalias y ha cargado contra esa directiva comunitaria, que define como “proteccionista”.

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Publicado por:​EL PAÍS Edición América: el periódico global

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