En los años sesenta, su corte de pelo estilo pixie, sus grandes ojos con pestañas imposibles y su figura pizpireta, muy delgada, casi andrógina, hicieron de ella una estrella de la época: nada menos que actriz, cantante y la primera supermodelo. Pero Twiggy —o Leslie Lawson; su nombre real— perduró más allá de una década concreta. A sus 76 años, esta inglesa nacida en Londres y criada en los suburbios de la capital es reconocida como un icono de la moda y del cine, y conserva una visión muy nítida de aquella época tan romantizada —entre otras cosas, por su legado cultural y visual—. En una entrevista para The Telegraph publicada el pasado lunes 16 de febrero, ha echado la vista atrás a sus inicios meteóricos, reconociendo, entre otras cosas, que “siempre hubo un lado oscuro en la década de 1960″. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Un grupo proisraelí logra que el British Museum retire el término Palestina en su sala de Oriente Próximo Israel da un vuelco al mapa de Cisjordania con su frenesí anexionista