Israel celebra elecciones legislativas en octubre. Con la coalición del primer ministro Benjamín Netanyahu peor parada en los sondeos que la oposición, los socios ultranacionalistas que sueñan con el Gran Israel temen el fin del “milagro” colonizador, como lo definió una de sus ministras, Orit Strock, en un encuentro a puerta cerrada con colonos el año pasado. “Me siento”, decía, “como alguien que se detiene en un semáforo y de repente la luz está en verde”.

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Publicado por:​EL PAÍS Edición América: el periódico global

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