El episodio del “comes y te vas”, que protagonizaron Vicente Fox y Fidel Castro en marzo de 2002, fue un punto de inflexión en las relaciones de México con Cuba. La llamada del presidente mexicano, pidiéndole a Castro irse de una cumbre de jefes de Estado antes de que llegara el presidente norteamericano George W. Bush, retrata a la perfección el dilema que otros mandatarios mexicanos enfrentaron históricamente, y que hoy irrumpe en el Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum: cómo estar bien con Cuba y con Estados Unidos al mismo tiempo.

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Publicado por:​EL PAÍS Edición América: el periódico global

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