Estados Unidos se resiste a dar por muerta la alianza con Europa, pero si esta sobrevive, será bajo las condiciones de Donald Trump. Y con unos valores alejados de los que han definido la relación transatlántica. El secretario de Estado de EE UU, Marco Rubio, exhortó este sábado en Múnich a los europeos a “revitalizar una vieja amistad”, tranquilizando a quienes temían la ruptura. Al mismo tiempo, cargó contra el modelo europeo y sus políticas sociales, medioambientales o migratorias. El tono fue más educado que el de otros miembros de su Administración, como el vicepresidente J. D. Vance hace un año. El fondo, muy similar.

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Publicado por:​EL PAÍS Edición América: el periódico global

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