El Gobierno ruso asegura que no abandonará a Cuba, su “socio y aliado más cercano”. El viceministro de Exteriores ruso Serguéi Riabkov ha anunciado que Moscú ayudará a la isla caribeña frente al desabastecimiento provocado por el embargo petrolero estadounidense, aunque el Kremlin no ofrece detalles concretos. “Estamos haciendo todo lo posible”, ha manifestado el diplomático en una entrevista donde ha reconocido que su país afronta una “intensa presión” por parte de la Casa Blanca para dejar a su suerte al régimen y al pueblo cubanos. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas La Superliga nunca nació La realidad atropella a Aston Martin