A las puertas de La Clementina, un fraccionamiento del municipio de Concordia, Sinaloa, hay cinco coronas fúnebres y 12 veladoras. Es una ofrenda floral en memoria de los mineros secuestrados a finales de enero. Los cuerpos de José Ángel Hernández Vélez, Ignacio Aurelio Salazar Flores, José Manuel Castañeda Hernández, José Antonio Jiménez y Jesús Antonio de la O, todos empleados de la minera canadiense Vizsla Silver, han sido identificados, mientras que se desconoce el paradero de otros cinco. Los cuerpos fueron hallados en fosas recientemente descubiertas en este municipio, a casi 300 kilómetros al sur de Culiacán, la capital de la entidad. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas El general fulminado por Petro por un supuesto sabotaje: “Había una mala intención de querer sacarme de la Policía” La Superliga nunca nació