El departamento colombiano de Córdoba afronta una anomalía climática que ha quebrado su columna vertebral productiva. Lo que el puesto de mando unificado califica como una “emergencia atípica” —lluvias torrenciales en plena temporada seca— ha puesto en jaque el 12,6% del PIB departamental. Con el embalse de Urrá descargando 1.200 metros cúbicos por segundo (casi el doble del límite permitido), la inundación se traduce en un choque sistémico que se cuenta por billones. Álvaro Sepúlveda, presidente de la Cámara de Comercio de Montería, advierte a EL PAÍS que la parálisis es total. “Se ha roto la cadena de abastecimiento, la logística y la producción”, comenta. La factura económica se calcula en torno a los 3,85 billones de pesos en activos –más de 1.000 millones de dólares–, y otros 3,89 billones de pesos en ingresos empresariales evaporados durante lo que resta del primer semestre del año. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Colombia retrocede por segundo año consecutivo en el Índice de Percepción de Corrupción El general fulminado por Petro por un supuesto sabotaje: “Había una mala intención de querer sacarme de la Policía”