Su primera reacción fue hacer el gesto con la mano de cuando uno se siente robado. Después, sin más alternativa, tuvo que enfilar rumbo al vestuario. El verdadero problema no estuvo en el campo, sino cuando miró el teléfono y las críticas despiadadas le pusieron en la diana. El 16 de abril de 2024, Ronald Araujo fue expulsado en el duelo de vuelta entre el Barcelona y el PSG en Montjuïc. Una roja que terminó por condenar a la eliminación al conjunto que entonces dirigía Xavi en los cuartos de final de la Champions y que fue el disparador de un periodo de ansiedad del uruguayo, que terminó por convertirse en depresión. Araujo dijo basta tras una nueva expulsión: el pasado 25 de noviembre ante el Chelsea. “No me estaba sintiendo yo, necesitaba pedir ayuda”, confesó el defensa a Mundo Deportivo. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Lewandowski, con cinco ofertas, decidirá su futuro después de las elecciones Jeff Bezos rompe el monopolio espacial de Musk en la carrera del millón de satélites con el despliegue de Leo