La reunión de Gustavo Petro con Donald Trump acabó bien, según ambos mandatarios, después de meses de enfrentamientos. El presidente colombiano, junto a otros como Claudia Sheinbaum, ha demostrado que plantar cara a Trump —dentro de las posibilidades que permiten las fuertes dependencias de ambos países respecto a Washington— sale más rentable que la adulación practicada por Ursula von der Leyen o Mark Rutte. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Andrés Velásquez, líder opositor tras 16 meses en la clandestinidad: “Hay que ponerle un cronograma al plan de Marco Rubio en Venezuela” Los sindicatos argentinos protestan en las calles contra el proyecto de reforma laboral que impulsa Milei