Fueron 13 minutos en los que Benito nos dio una lección de lo que es amar. Amar a la patria, la cultura, el idioma, el continente, la música, el perreo, el tra tra, baby. Y, si lo permiten, es una lección que pocos están tan capacitados para impartir, porque ¿quién sabe más sobre lo que implica amar y defender todas esas cosas que aquellos que han sido colonizados por el imperio más poderoso del mundo? Benito carga a sus espaldas con más de un siglo de colonialismo gringo y resistencia boricua, la de un pueblo que se ha negado a quebrarse bajo el puño del Tío Sam.

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Publicado por:​EL PAÍS Edición América: el periódico global

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