Tras una semana de tiras y aflojas y cambios sobre el formato y el lugar, Irán y Estados Unidos se sentarán a la mesa de negociaciones este viernes en Omán. Pero lo harán profundamente divididos sobre los temas a tratar —Teherán únicamente quiere hablar de la cuestión nuclear, Washington de los misiles iraníes y su apoyo a grupos armados en la región— y con parte de la flota estadounidense apuntando a territorio iraní y dispuesta a iniciar un ataque con el que ya amenazó el presidente estadounidense, Donald Trump, si la reunión no produce resultados. Estados Unidos e Israel bombardearon en junio del año pasado instalaciones del programa nuclear iraní. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas El recrudecimiento de la guerra en Sudán expande la hambruna en dos zonas más de Darfur Bad Bunny habla en directo sobre su actuación en la Super Bowl del domingo