La crisis humanitaria en Sudán hace tiempo que parece no tocar fondo pese a ser ya la mayor del planeta. El recrudecimiento de la guerra en el oeste y el sur del país en los últimos meses ha empujado a dos nuevas localidades de Darfur a la hambruna y está disparando el hambre extrema en Kordofán, según anunció este jueves un organismo de monitoreo global del hambre. A nivel nacional, prevé que más de cuatro millones de niños y mujeres gestantes y lactantes sufran desnutrición aguda este año, incluidos 800.000 casos graves, un 13,5% más que en 2025. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Cinco agujeros negros para los derechos humanos en el mundo Estados Unidos e Irán se reunirán en Omán en medio de una tensión creciente y separados por un abismo