Las cumbres políticas encuentran un aperitivo intelectual perfecto en París con una sesión de análisis y reflexión en la universidad. Así, en su viaje a Francia para encontrarse con el presidente Emmanuel Macron, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, y su homólogo de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, se detuvieron en el Instituto de Ciencias Políticas de París (Science Po), cuna del pensamiento político francés y fabuloso símbolo del compromiso europeo. Ambos dirigentes, convertidos en las últimas semanas en el centro de atención por las ansias imperialistas de Donald Trump y su voluntad de hacerse con la isla ártica, como les recordó el escritor y presentador del acto, Giuliano da Empoli, y ante un auditorio lleno de estudiantes y docentes, se desahogaron. “Estamos sometidos a mucha presión, la verdad”, lanzó el groenlandés. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Marco Rubio: “Estados Unidos no se plantea ninguna acción militar en Venezuela” Kast, tras la cita de hora y media con Lula: “Esto trasciende cualquier diferencia política o ideológica”