El músico Neil Young se ha sumado al amplio grupo de artistas que han criticado la acción del Gobierno estadounidense. El cantante ha tomado dos decisiones que demuestran su malestar: el acceso gratuito a su archivo digital a los ciudadanos de Groenlandia —como muestra de solidaridad ante la amenaza de Donald Trump de anexionar el país— y el retiro de su música de Amazon: “Es propiedad de Jeff Bezos, un multimillonario partidario del presidente”, explica en un comunicado.

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Publicado por:​EL PAÍS Edición América: el periódico global

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