El músico Neil Young se ha sumado al amplio grupo de artistas que han criticado la acción del Gobierno estadounidense. El cantante ha tomado dos decisiones que demuestran su malestar: el acceso gratuito a su archivo digital a los ciudadanos de Groenlandia —como muestra de solidaridad ante la amenaza de Donald Trump de anexionar el país— y el retiro de su música de Amazon: “Es propiedad de Jeff Bezos, un multimillonario partidario del presidente”, explica en un comunicado. Seguir leyendo Publicado por:EL PAÍS Edición América: el periódico global Navegación de entradas Israel recupera en Gaza los restos del último rehén israelí El conservador Nasry Asfura asume su cargo como nuevo presidente de Honduras